¿Tienes mala suerte?
Te quiero compartir el siguiente fragmento:
Un anciano y su hijo llevaban una pequeña finca. Solamente tenían un caballo para tirar del arado. Un día el caballo se fue.
Los vecinos se compadecieron: “¡Es horrible! ¡Qué mala suerte!”
“Quién sabe si se trata de mala suerte o no”, replicó el granjero.
Una semana después, el caballo regresó de la montaña trayendo consigo cinco yeguas a la granja.
“¡Qué suerte más extraordinaria!”, exclamaron los vecinos.
“¿Suerte, mala suerte? ¿Quién sabe?”, respondió el viejo.
Al día siguiente, cuando estaba intentando domar a uno de los caballos el hijo cayó y se rompió una pierna.
“¡Es terrible! ¡Qué mala suerte!”, dijeron los vecinos.
“¿Mala suerte? ¿Suerte?”
Poco tiempo después, el ejército pasó por todas las fincas alistando a los jóvenes para la guerra. El hijo del granjero con su pierna rota no le era de ninguna utilidad, por lo tanto se libró de ir a la guerra.
“¿Suerte? ¿Mala suerte?”
Dan Millman, en El Guerrero Pacífico.
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en el D.F.
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