¿Por qué hay parejas tan…
… afines?

Hace unos años, dos frases que decía un doctor me dejaron un recuerdo que perdura:
“Dios los crea, sus patologías los juntan.”
“No deberían decir: Si se llevan tan bien, ¿cómo es posible que hayan coincidido?, sino que debiera decirse:
¿Cómo es que hayan tardado tanto en conocerse?”
Por la historia personal de cada quien, van quedando surcos. Ciertos vacíos, que muchas veces llena otra persona por:
Lo que tú quieres ser y la otra persona es.
Lo que tú eres y en la otra persona se refleja, tal cómo un espejo.
Lo que tú eres de manera incompleta, y la otra persona complementa o prolonga.
Entre más estrecho es el contacto más placentero, y al mismo tiempo más duele la posibilidad de perder a esa persona.
Sin embargo, si se tiene la claridad de qué es aquello que la otra persona, brinda, inspira, refleja o complementa. Más profundo se vuelve el conocimiento de la relación y de la propia persona y en consecuencia, mayor el disfrute de la relación y menor el dolor de la posible pérdida, pues se tiene entonces consciente qué es lo que se necesita, para buscarlo en el propio ser, en otra persona o en alguna actividad.