A tu manera



A tu manera

 

Imagínate nacer en un lugar en el que todo está a punto de colapsar económicamente y en el que tu familia y tú serán discriminados. En el que en medio de guerras mundiales, te vean como una posible amenaza, por el origen étnico de tus padres aún cuando no te involucres en polémicas políticas.

En vísperas de la navidad de 1915 nació medio muerto. Un pésimo médico lo sacó de su madre con fórceps y le dejó marcas en su cabeza y orejas que lo distinguieron durante el resto de su vida, además de un tímpano perforado. En ese momento el bebé no respiraba, y su abuela frente a la confusión del galeno, lo llevó al fregadero para bañarlo con agua helada. El bebé lloró y, por tanto, respiró.

En 1929 mientras todo mundo perdía dinero y trabajo en el país en el que vivía, su familia y él estrenaban una casa de grandes dimensiones.

Abandonó la escuela durante su adolescencia, y junto con otros miles de jóvenes de su época se encaprichó con ser un famoso cantante. Sus padres lo desacreditaron, no para ponerle los pies en la tierra, sino por temor a que si no conseguía lo que quería se lastimara. Pero al ver su insistencia su madre lo apoyó para comprar una bocina y un micrófono, sus instrumentos de trabajo a partir de entonces.

Comenzó su carrera, sin cobrar, o trabajando por cigarros o centavos, porque adoraba lo que hacía y quería conseguir toda la experiencia que le fuera posible para destacar posteriormente. Tuvo problemas económicos para mantener a su esposa durante su embarazo. Pero a los 27 años ya ganaba un millón de dólares al año por hacer lo que le gustaba, al tiempo que su prestigio se desbordaba.

Cuando tenía 30 de edad obtuvo su primer Oscar por un cortometraje que fomenta la tolerancia a las diferencias raciales y culturales.

A sus 34, se hacen públicas las infidelidades con su esposa, un año después muere su representante y el comienzo de su declive se acelera. Se divorció de su esposa, para casarse con una de las mujeres más bellas y famosas de ese tiempo, con la que se establece una relación de rupturas y reconciliaciones, que terminan a los pocos años.

Antes de llegar a los 40, con su fama mellada y en apuros económicos, pierde lo que le había ganado todos sus privilegios: su voz. Se queda mudo en el escenario.

Inmediatamente después se obsesiona con obtener un papel en una película. Con sacrificios y cobro de favores, consigue desempeñar al personaje que le permitió conseguir su segundo Oscar en 1954, y de esta forma retorna su auge económico y social.

Llegó a ganar 20 millones de dólares en un solo año. Estableció múltiples negocios exitosos y tuvo que ceder varios por problemas legales. Fue notable que la muerte de su padre, de su madre, de sus amigos, la pérdida de movimiento en la mano derecha, junto al desarrollo de cataratas en sus dos ojos, todos, fueron acontecimientos paralelos a los años más exitosos de su carrera.

Fanfarrón y frágil, admirable y patético al mismo tiempo. Incongruente y carismático. Lleno de matices que chocaron en su personalidad y con su historia. Ni bueno, ni malo, con éxito y decadencia, así es la vida de cualquier ser humano: integral, así lo fue, la de Frank Sinatra, que definía éxito, no como la concreción de los deseos, sino como aterrizar esos deseos contra todo pronóstico.

 
Arturo Hernández Vera especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en México D.F. y CDMX, Cólonia del Valle y Narvarte, Delegación Benito Juárez.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2018 Arturo Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *