{"id":7555,"date":"2021-09-25T17:40:12","date_gmt":"2021-09-25T23:40:12","guid":{"rendered":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/?p=7555"},"modified":"2021-09-27T15:55:42","modified_gmt":"2021-09-27T21:55:42","slug":"el-cuerpo-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/2021\/09\/25\/el-cuerpo-emocional\/","title":{"rendered":"El cuerpo emocional"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-7559\" src=\"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cuerpo-emocional-psicologos-terapia-df-300x277.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cuerpo-emocional-psicologos-terapia-df-300x277.jpg 300w, https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cuerpo-emocional-psicologos-terapia-df-768x709.jpg 768w, https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cuerpo-emocional-psicologos-terapia-df.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Una imagen que me ayuda a gestionar mis emociones para encontrar claridad cuando algo no se siente c\u00f3mo quisiera, supone en considerar una relaci\u00f3n con ellas como con el cuerpo f\u00edsico.<\/p>\n<p>El cuerpo f\u00edsico necesita alimentarse.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con nuestro cuerpo emocional.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u00c9ste es un cuerpo que puede echarse un caf\u00e9 de miedo, un bizcocho de presi\u00f3n, o una Coca Cola de coraje para obtener energ\u00eda inmediata de una calidad dudosa a largo plazo que consigue en la tiendita de la esquina de la informaci\u00f3n en internet o del chisme con los conocidos sin mucha dificultad.<\/p>\n<p>Es un cuerpo que puede nutrirse de sensaciones menos estridentes pero m\u00e1s consistentes a mediano y largo plazo como la gratitud, la satisfacci\u00f3n, la seguridad, la confianza&#8230; pero eso implica ir a hacer una despensa con tiempo y dedicaci\u00f3n, y aprender a preparar tus alimentos y, si se puede, disfrutar del proceso, o invertirle en hallar a una persona o lugar que te prepare alimentos m\u00e1s saludables.<\/p>\n<p>Nuestro cuerpo emocional, como el f\u00edsico se inclinar\u00e1 a lo f\u00e1cil, lo conocido y lo que le brinde desahogo pronto, a veces aprendemos h\u00e1bitos alimenticios emocionales por tradici\u00f3n familiar, en ocasiones ese mismo legado nos traumatiz\u00f3 con alg\u00fan alimento en particular, de tal modo que evadimos esa comida, y nos privamos de una diversidad de nutrientes que enriquecer\u00edan nuestra historia, personalidad y relaciones.<\/p>\n<p>Se me antoja muy pr\u00e1ctica esta analog\u00eda del cuerpo y su alimentaci\u00f3n, me ayuda a darme cuenta en qu\u00e9 momento me voy a echar una copita de bilis, y hasta aprovecho la hora in-feliz del 2 X 1, o un taquito de presi\u00f3n porque me justifico en que rindo mejor con esa garnacha, o una botanita de culpa cuando me maltrato por sentirme defectuoso o por hacer algo que intu\u00eda que no era adecuado.<\/p>\n<p>Creo que a veces empezamos a dimensionar la calidad de nuestros alimentos emocionales cuando ya le lleg\u00f3 una crisis a nuestro cuerpo emocional, un infarto rom\u00e1ntico, un c\u00e1ncer inoperable de ansiedad, una diabetes de confusi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Me gusta pensar que no necesitamos llegar a callejones sin salida para empezar a saborear alimentos emocionales que quiz\u00e1 no son tan apetecibles a primera vista, que no parecen tan pr\u00e1cticos o convencionales, como una ensalada de calma, o un licuado de introspecci\u00f3n, experiencias que desintoxican ese cuerpo emocional al que, como al f\u00edsico, a veces le cargamos la mano con excesos y mal pasadas que un buen rato toleran, pero terminan cobrando factura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psic\u00f3logo de M\u00e9xico DF describe una analog\u00eda entre el cuerpo f\u00edsico y las emociones. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[231,188,216],"tags":[411],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7555"}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7555"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7564,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7555\/revisions\/7564"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}