{"id":7361,"date":"2021-05-22T19:56:15","date_gmt":"2021-05-23T01:56:15","guid":{"rendered":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/?p=7361"},"modified":"2021-05-30T15:13:19","modified_gmt":"2021-05-30T21:13:19","slug":"sentir-paz-a-partir-de-aceptar-el-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/2021\/05\/22\/sentir-paz-a-partir-de-aceptar-el-dolor\/","title":{"rendered":"Sentir paz a partir de aceptar el dolor"},"content":{"rendered":"<div><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-7375\" src=\"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Todo-jodido-mark-manson-psicologos-terapia-df-260x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Todo-jodido-mark-manson-psicologos-terapia-df-260x300.jpg 260w, https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Todo-jodido-mark-manson-psicologos-terapia-df.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"notebookFor\">El texto que viene a continuaci\u00f3n es una adaptaci\u00f3n del cap\u00edtulo 7: <strong>&#8220;El Dolor es La Constante Universal&#8221;<\/strong>, del libro: <strong><em>Todo Est\u00e1 J*dido<\/em><\/strong>, de Mark Manson:<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"noteText\">Los humanos distorsionan sus percepciones para ajustarlas a sus expectativas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Cuanto m\u00e1s amenazas buscamos, m\u00e1s amenazas vemos, sin importar lo seguro o c\u00f3modo que sea nuestro entorno en realidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Cuanto mejor van las cosas, m\u00e1s amenazas percibimos donde no las hay. Y m\u00e1s nos preocupamos. Tal realidad se encuentra en la base de la paradoja del progreso.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Cuanto m\u00e1s c\u00f3moda y \u00e9tica se vuelve una sociedad, m\u00e1s se magnificar\u00e1n en nuestra mente las peque\u00f1as indiscreciones. Si nos dej\u00e1semos de matar entre nosotros, no necesariamente nos sentir\u00edamos mejor al respecto. Simplemente nos disgustar\u00edamos del mismo modo por las cosas menos importantes.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Proteger a las personas de los problemas o la adversidad no hace que sean m\u00e1s felices o que se sientan m\u00e1s seguras, sino que provoca que se sientan inseguras con m\u00e1s facilidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div class=\"noteText\">Nuestras reacciones emocionales a los problemas no se determinan en funci\u00f3n del tama\u00f1o del problema. M\u00e1s bien, nuestra mente amplifica (o minimiza) nuestros problemas para que encajen en el grado de estr\u00e9s que esperamos experimentar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Einstein demostr\u00f3 que el tiempo y el espacio no son constantes universales. De hecho, resulta que nuestra percepci\u00f3n del tiempo y el espacio puede cambiar dependiendo del contexto de nuestras observaciones.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div class=\"noteText\">Einstein demostr\u00f3 tambi\u00e9n que el espacio y el tiempo cambian dependiendo del observador; es decir, son relativos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Nuestra suposici\u00f3n de lo que es constante y estable en el universo puede ser equivocada. Y esas suposiciones incorrectas pueden tener importantes consecuencias en nuestra manera de experimentar el mundo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Lo que creemos que es la constante universal de nuestra experiencia no es, en realidad, nada constante. Y, en su lugar, gran parte de lo que suponemos que es cierto y real es relativo a nuestra propia percepci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Nadie es plenamente feliz todo el tiempo, pero, del mismo modo, nadie es plenamente infeliz siempre. Parece que los seres humanos, sin importar nuestras circunstancias externas, vivimos en un estado constante de felicidad moderada, pero no plenamente satisfactoria.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">La vida siempre est\u00e1 oscilando en torno a nuestro nivel siete de felicidad. Y este \u00absiete\u00bb constante al que siempre volvemos nos enga\u00f1a un poco, y caemos siempre en un enga\u00f1o.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El enga\u00f1o es que nuestro cerebro nos dice: \u00abMira, si pudiera tener un poco m\u00e1s, por fin llegar\u00eda a diez y me quedar\u00eda all\u00ed\u00bb.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div class=\"noteText\">Cada uno de nosotros presupone de manera impl\u00edcita que somos la constante universal de nuestra propia experiencia, que no cambiamos y que nuestras experiencias van y vienen como el clima.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El dolor es la constante universal de la vida. Y la percepci\u00f3n y las expectativas humanas se deforman para encajar con una cantidad predeterminada de dolor.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Da igual lo soleado que est\u00e9 el cielo, porque nuestra mente siempre imaginar\u00e1 que hay suficientes nubes para sentirse ligeramente decepcionada.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Lo que cambia es tu percepci\u00f3n del dolor. Y, en cuanto tu vida \u00abmejora\u00bb, tus expectativas cambian y vuelves a sentirte moderadamente insatisfecho.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Sin embargo, el dolor tambi\u00e9n funciona en la otra direcci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El dolor tambi\u00e9n se tiende a normalizar, as\u00ed pasa con los peque\u00f1os achaques, las peque\u00f1as deudas, las peque\u00f1as faltas de respeto que toleramos y que se\u00a0 amplifican por nuestra capacidad de adaptaci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Todo se amolda a nuestra ligera insatisfacci\u00f3n. Y ese es el problema con la b\u00fasqueda de la felicidad.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Buscar la felicidad es un valor del mundo moderno.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Fue en la era de la ciencia y la tecnolog\u00eda cuando la felicidad se convirti\u00f3 en un \u00abtema\u00bb.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">No puedes librarte del dolor. El dolor es la constante universal de la condici\u00f3n humana. Por lo tanto, el intento por alejarse del dolor, por protegernos de cualquier da\u00f1o, solo puede explotarnos en la cara. Tratar de eliminar el dolor solo aumenta nuestra sensibilidad al sufrimiento,<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Da igual cu\u00e1nto se progrese, da igual lo pac\u00edficas, c\u00f3modas y felices que sean nuestras vidas, nos instalaremos en la percepci\u00f3n de cierta cantidad de dolor e insatisfacci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El dolor es la experiencia de la vida misma. Las emociones positivas son una desaparici\u00f3n temporal del dolor; las emociones negativas son un aumento temporal del dolor.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Si la atenci\u00f3n est\u00e1 despierta, es que se han puesto trabas a la voluntad y se ha producido alg\u00fan choque. Todo lo que se alza frente a nuestra voluntad, todo lo que atraviesa o se le resiste, es decir, todo lo que hay desagradable o doloroso, lo sentimos enseguida con suma claridad. No advertimos la salud general de nuestro cuerpo, sino tan solo el ligero sitio donde nos hace da\u00f1o el calzado; no apreciamos el conjunto pr\u00f3spero de nuestros negocios, pues solo nos preocupa alguna insignificante peque\u00f1ez que nos apesadumbra.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\"><strong>No importa la paz y la prosperidad que hallemos, nuestra mente ajustar\u00e1 r\u00e1pidamente sus expectativas para mantener una sensaci\u00f3n constante de adversidad, oblig\u00e1ndose a formular una nueva esperanza, una nueva religi\u00f3n, un nuevo conflicto que nos mantenga en movimiento.<\/strong><\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Por muy soleado que sea nuestro d\u00eda, siempre encontraremos una nubecita en el cielo.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">La b\u00fasqueda de la felicidad es un valor t\u00f3xico que ha definido nuestra cultura desde hace mucho tiempo. Es contraproducente y enga\u00f1osa. Vivir bien no significa evitar el sufrimiento; significa sufrir por las razones adecuadas.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El sufrimiento es como recibir dos flechazos. La primera flecha es el dolor f\u00edsico; es cuando el metal atraviesa la piel, la fuerza que choca contra el cuerpo. La segunda flecha es el dolor mental, el significado y la emoci\u00f3n que asociamos al golpe,<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">En muchos casos, nuestro dolor mental es mucho peor que cualquier dolor f\u00edsico. En la mayor\u00eda de los casos, dura mucho m\u00e1s.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Siempre existe una separaci\u00f3n entre lo que experimentamos y c\u00f3mo interpretamos esa experiencia.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Siempre hay una brecha entre lo que siente nuestro cerebro emocional y lo que piensa nuestro cerebro racional. Y en esa brecha puedes encontrar el poder para soportar cualquier cosa.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El problema surge cuando nuestra parte adolescente siente que ha hecho un mal trato, cuando el dolor excede a sus expectativas y las recompensas no est\u00e1n a la altura. Eso har\u00e1 que entre en una crisis de esperanza: &#8220;\u00a1he sacrificado mucho y he obtenido muy poco a cambio!&#8221;<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El adulto tiene un umbral del dolor incre\u00edblemente alto porque entiende que la vida, para que sea significativa, requiere que haya dolor, que nada puede o deber\u00eda controlarse o negociarse,<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">Los valores aut\u00e9nticamente adultos se benefician de lo inesperado.<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">El dolor es un valor<\/div>\n<div class=\"noteHeading\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"noteText\">La muerte es psicol\u00f3gicamente necesaria porque crea riesgos en la vida. Hay algo que perder. No sabes lo que vale algo hasta que experimentas el potencial de perderlo. No sabes por lo que est\u00e1s dispuesto a pelear, a lo que est\u00e1s dispuesto a renunciar o sacrificar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Porque el dolor es la constante universal. Da igual lo \u00abbuena\u00bb o \u00abmala\u00bb que sea tu vida, el dolor siempre estar\u00e1 ah\u00ed. Y al final se volver\u00e1 manejable. La pregunta entonces, la \u00fanica pregunta, es: \u00bfquieres entregarte a \u00e9l? \u00bfQuieres entregarte a tu dolor o evitar tu dolor?<\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adaptaci\u00f3n de fragmento de libro de Mark Manson: &#8220;Todo est\u00e1 Jodido&#8221; por un psic\u00f3logo de M\u00e9xico DF.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[213,496,54],"tags":[542,382],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7361"}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7361"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7361\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7385,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7361\/revisions\/7385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologosyterapiadf.com.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}